Como ya se ha hecho sana (e insana para los habitantes de la ciudad feliz) costumbre, este diciembre resolvimos hacernos otra escapadita a los dúplex del complejo Tekis, que tanto aguantan y bancan a la horda de energúmenos que invadimos literalmente su espacio.
Alquilamos cuatro dúplex, lo que da una cabal idea de la cantidad de asistentes, hasta el momento récord en MdQ (que esperamos superarlo próximamente). Los 21 participantes que llegaron desde diversos lugares: Bs. As., Neuquén, Brasil, España, implica una pauta del poder de convocatoria y que las ganas permanecen intactas después de tanto tiempo.
Hay una gran cantidad de fotos para atesorar, pero prestar atención a los momentos culinarios, que hubo cuatro en total: la pantagruélica picada de recepción, la exquisita paella, el tradicional asado al asador, los fideos con frutos de mar y la culeada que la pegué al marciano travesti, el que ya no puede negar su marcada homosexualidad. Las fotos no mienten ...
También hay imágenes del Cabezón Aguero viniendo desde el país de Bolsonaro, de los partidos de truco, de los enfermos, de los desmayados en la cama, de las dos choperas que prácticamente se bajaron el Negro Ficho y el Alemán Hansi, de los desayunos del Rata, de los paseos por la rambla y del velocímetro de mi Nissan que da cuenta del apuro que teníamos para llegar.
Va lo prometido, besos en los cantos.
Foca´s dixit
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